Cuando cae un rayo, genera voltajes y corrientes extremadamente altos que superan con creces los estándares de diseño de los componentes eléctricos, lo que supone una gran amenaza no solo para los equipos conectados, sino también para la integridad estructural del edificio, todo el sistema de tratamiento de agua y el personal cercano. La implementación de un sistema integral de protección contra rayos puede proteger todos los equipos contra los rayos y los daños causados por las sobretensiones.